El secreto del ajo y el puerro en invierno

El secreto del ajo y el puerro en invierno

Dejadme que os cuente una historia con la que vais a quedar muy bien cuando invitéis a comer a vuestras familias y amistades, aprovechando vuestra cesta de la compra Farmidable.

Se hizo un estudio donde se pidió a una parte del grupo estudiado que consumieran un suplemento de ajo y puerro con una sustancia llamada alicina, durante 12 semanas -entre los meses de noviembre y febrero-, mientras otro grupo de control recibía un elemento de parecida textura y sabor, a modo de placebo. Los responsables del estudio demostraron que el grupo activo no sólo enfermó menos, sino que los enfermos fueron capaces de recuperarse mucho más rápido.

Os vamos a contar la razón, para que os luzcáis con la explicación antes de esa cena en la que ya estáis pensando. Resulta que ambos elementos contienen aliina, una sustancia que, en contacto con la enzima Alinasa, se degrada y pasa a ser la alicina, que es el principio activo que nos interesa por su potente capacidad anti-vírica, y también antibacteriana contra una amplia gama de bacterias Gram negativa y Gram positivas, incluyendo cepas resistentes a múltiples fármacos. Y parece que el beneficio no acaba aquí, ya que también está demostrada su actividad anti-hongos frente a la Cándida Albicans, por ejemplo. Si todo esto no les parece suficiente a vuestros conocidos, también les podéis hablar de sus beneficios antiparasitarios.

Ajos y Puerros

Ahora la clave para vuestras recetas. Si pretendemos que todo esto nos aporte valor, la obtención de alicina (la sustancia deseada) sólo será posible cuando el ajo y el puerro entren en contacto en la preparación previa del plato. Es decir, deberíamos combinarlos de tal modo que podamos cortarlos a la vez y que podamos mezclarlos en la receta. Ahí es cuando el secreto de la alicina se hará presente, nos abrigará, y sorprenderá a nuestros seres queridos.

Y una última indicación para mantener sus propiedades. Os recomiendo cortarlos y/o triturarlos antes de ingeridos, preferiblemente crudos o cocidos a bajas temperaturas.

Que os aproveche el secreto. Y que lo disfrutéis.

DIANA JAUSLIN, Licenciada en Medicina, Terapeuta del IEP

REFERENCIAS DEL ARTÍCULO

Antimicrobial properties of allicin from garlic. (Ankri S, Mirelman D. Microbes Infect. 1999 Feb;1(2):125-9. Review.)

Antibacterial potential of garlic-derived allicin and its cancellation by sulfhydryl compounds. (Fujisawa H, Watanabe K, Suma K, Origuchi K, Matsufuji H, Seki T, Ariga T. Biosci Biotechnol Biochem. 2009 Sep;73(9):1948-55)

Preventing the common cold with a garlic supplement: A double-blind, placebo-controlled survey (Josling, P. Adv Therapy (2001) 18: 189. doi:10.1007/BF02850113)

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